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martes, 6 de marzo de 2012

Auge y Caíde de las Grandes Potencias. Paul Kennedy (2007) Capítulos 1 al 4.


Resumen._ “Auge y caída de las grandes Potencias”.

CAPITULO I._ El ascenso del mundo occidental.

  En el año 1500 fue una fecha muy citada por varios eruditos alrededor del mundo con el propósito de que se estableciera una diferencia entre edad antigua  edad moderna. Es importante mencionar que en Europa desde el punto de vista Geopolítico, este continente tenía una forma incomoda, limitada por el hielo y agua al norte y al oeste, abierta a frecuentes invasiones desde el Este y vulnerable estratégicamente desde el sur.

Tampoco podía decirse que Europa tuviera ventajas notables en los campos de la cultura, matemáticas, ingeniería, la navegación u otras tecnologías en comparación con las grandes civilizaciones de Asia. Es así como tecnológicamente  y militarmente, el imperio Otomano, la China de la dinastía Ming, algo más tarde al norte de la india bajo los mongoles y el sistema de Estados europeo con un retoño moscovita, eran muy superiores a las sociedades dispersas de África, América y Oceanía.

La China de la dinastía Ming.

De todas las civilizaciones de todos los tiempos, ninguna parecía más avanzada ni se sentía superior a la de China. Su considerable población de 100 a 300 millones, por contraste con los 50-55 millones de Europa en el siglo XVI, su notable cultura, sus llanuras fértiles e irrigadas llanuras, lo convertían en una dinastía insuperable.

En 1492 se calculó que la armada Ming poseía 1350 navíos de combate, incluidas 400 grandes fortalezas flotantes y 250 barcos diseñados para persecuciones de largo alcance,

El Mundo Musulmán.

Hasta los primeros marinos europeos que visitaron China a comienzos del siglo XVI, hubieran podido observar que se trataba de un país que se había encerrado en sí mismo, aun cuando se sintieran impresionados por su tamaño, población y riquezas. El mayor desafío musulmán a la joven Europa moderna era el de los turcos otomanos o, más bien, el de su formidable ejército y las refinadas técnicas de asedio de la época.

La expansión del poder naval otomano fue casi igualmente alarmante en muchos sentidos. Como Kubilai Khanen China, los turcos habían constituido una armada sólo para reducir una fortaleza enemiga rodeada por mar, en este caso Constantinopla, a la que el sultán Mehmet bloqueó con grandes galeras y cientos de naves más pequeñas que favorecieron el asalto de 1453.

Dos Forasteros: Japón y Rusia.

En el siglo XVI había otros dos Estados que, aunque no se acercaban en tamaño y población a los imperios Ming, Otomano y Mongol, daban señales de consolidación política y crecimiento económico. En el Extremo Oriente, Japón avanza en el mismo momento en que su vecino chino comenzaba a atrofiarse. En Japón el poder se hallaba en manos de señores feudales, de estructura clánica, y el emperador no tenía verdadero poder.

Los piratas japoneses asaltaban las costas de China y Corea para saquearlas mientras al mismo tiempo otros japoneses aprovechaban la oportunidad de intercambiar mercancías con los visitantes portugueses y holandeses de Occidente. Las misiones cristianas y productos europeos penetraron en la sociedad  japonesa con mucha más facilidad que en la sociedad japonesa con mucha más facilidad que en el remoto y autosuficiente Imperio Ming.

Al comienzo de su periodo de consolidación y crecimiento políticos Rusia se asemejaba en varios aspectos a Japón. Hacia 1556, por ejemplo, las tropas rusas habían llegado al mar Caspio. El khanato tártaro de Crimea seguía siendo un enemigo poderoso; sus tropas saquearon Moscú en 1571 y mantuvo la independencia hasta finales del siglo XVIII.

Otro punto débil era que, pese al intercambio con Occidente, Rusia seguía tecnológicamente atrasada y económicamente subdesarrollada. No obstante pese al atraso relativo y a las desventajas, Rusia siguió expandiéndose e imponiendo en sus nuevos territorios la misma fuerza militar y el gobierno autocrático que se habían utilizado para forzar a la obediencia a los moscovitas.

El Milagro Europeo.

¿Por qué se produjo entre los pueblos dispersos y poco sofisticados que habitaban la parte occidental del continente euroasiático un proceso imparable de desarrollo económico e innovación tecnológica que los transformaría en líderes comerciales y militares en los asuntos mundiales. La característica europea que llama de inmediato la atención cuando se mira un mapa de los centros de poder del mundo en el siglo XVI, es su fragmentación política.

Europa debía esta diversidad política en gran parte a su geografía. No había enormes planicies en las cuales pudiera imponer su dominio un imperio de jinetes ; y tampoco enormes y fértiles zonas ribereñas como las que rodean el Ganges, el Nilo, el Tigris, y el Éufrates, el Yang-tzé y el río amarillo, que proporcionan comida para grandes masas de campesinos trabajadores y fácilmente conquistables. El mapa político de Europa trazado en cualquier momento posterior a la caída de Roma pareciera un edredón hecho con muchos trozos de tela de diferente color.

El Papa en 1494 del mundo de ultramar en esferas española y portuguesa... y aún más inconcebible que una orden que prohibiera el comercio ultramarino tuviera un efecto en la realidad como sucedió en la China Ming y en el Japón de Tokugawa. Un Barón del Rin que cobraba excesivos impuestos a los mercaderes transeúntes, descubría que las rutas comerciales se habían trasladado a otra parte, y con ella sus ingresos. Fue en la Europa de fines del medievo y comienzos de la era moderna. La mayor ventaja de Europa fue tenía menos desventajas que las otras civilizaciones.

II. La Puja Por el Dominio de los Habsburgo, 1519-1659.

Por lo tanto, hacia el siglo XVI las luchas de poder dentro de Europa ayudaban a esta a ascender económica y militarmente por encima de otras regiones del globo. Durante siglo y medio posterior a 1500 una combinación continental de reinos, ducados y provincias gobernadas por miembros españoles y austriacos de la familia Habsburgo amenazó con transformarse en la influencia política y religiosa predominante en Europa.

EL SIGNIFICADO Y LA CRONOLOGÍA DE LA LUCHA.

La primera fue la aparición de la Reforma iniciada por la rebelión personal de Martín Lutero contra las indulgencias papales en 1517.

Pero la cuestión fundamental era que la Cristiandad se había fracturado y que ahora el continente contenía grandes cantidades de individuos atraídos a una lucha transnacional por puntos de doctrina religiosa. Para los Valoais, reyes de Francia las posesiones de Carlos V parecían cercar al estado Francés y no es exagerado decir que el principal objetivo de los franceses en Europa durante los dos siglos siguientes sería el de quebrantar la influencia de los Habsburgo.

FUERZA Y DEBILIDAD DEL BLOQUE HABSBURGUÉS.

El proceso que hizo que el imperio Habsburgues fuera perdiendo fuerza se debió a diversas cuestiones, pese a la gran acumulación de capital tras la herencia recibida por Carlos V, proporcionaron a la casa de los Habsburgo tal abundancia única en el mundo. Sin embargo no pudieron contrarrestar las guerras ocurridas en ese tiempo, ya que los costos de guerra se volvieron muy elevados. Cuando Carlos abdico dejo a Felipe II una deuda oficial española de unos 20 millones de ducados. Felipe heredo también un estado de guerra con Francia, pero tan caro que en 1557 la Corona española tuvo que declararse en bancarrota.

COMPARACIONES INTERNACIONALES.

Es importante recalcar que este fracaso de los Habsburgo fue relativo ya que como menciona un autor: la guerra como tal fue con mucho la prueba más severa con que se enfrentó el Estado en el siglo XVI. El reto de supervisar y financiar grandes fuerzas militares fue común a todos los estados, muchos de los cuales parecían poseer menos recursos que la España imperial. Los soldados aumentaron de 1479 a 1660 muchísimo, principalmente Francia.

Dicho en otras palabras, cada potencia europea poseía una mezcla de fuerzas y flaquezas, y lo realmente necesario era impedir que las segundas superasen a las primeras.

LA GUERRA, EL DINERO Y LA NACION ESTADO.

La guerra después de 145, estuvo íntimamente relacionada con “el nacimiento de la Nación-Estado”. Entre finales del siglo XV y finales del XVII la mayoría de los países europeos fue testigo de una centralización de la autoridad político y militar, generalmente bajo la figura del Monarca.

De esta manera podemos decir que la historia conoce muchos más ejércitos arruinados por la carencia y el desorden que por los esfuerzos de sus enemigos, y yo he sido testigo de que, como todas las empresas que se emprendieron en mis tiempos, fueron deficientes solo por esta razón.

Este problema del pago y de los suministros afectó a la actuación militar de todas las maneras posibles, es decir que los Habsburgo fracasaron del todo en lo que otras potencias consiguieron con tanta brillantez. Tal vez admitieron también, aunque de mala gana, que el comerciante y el fabricante y el agricultor eran tan importantes como el oficial de caballera o el piquero. Pero el margen de su apreciación y de su mejor manejo de los elementos económicos era ligero. Había sido, para emplear las últimas palabras del duque de Wellington “una cosa muy igualada”. La mayoría de las grandes contiendas lo son.

III. FINANZAS, GEOGRAFIA Y VICTORIAS GUERRERAS, 1660-1815.

A partir de la firma de la paz de los Pirineos, nos relata el libro que esto no puso fin a las rivalidades de las grandes potencias europeas. Sin embargo las luchas consecuentes a 1600, cambiaron en algunos aspectos muy importantes, de esta manera se modernizo la evolución política internacional.

El rasgo más significativo de la escena entre las grandes potencias después de 1660 fue la maduración de un sistema multipolar de Estados Europeos. Durante siglo y medio de rivalidad internacional, desde la toma de poder absoluto por parte de Luis XIV en Francia, hasta la rendición de Napoleón Bonaparte después de Waterloo, en 1815, ciertas grandes naciones del periodo anterior (el imperio Otomano, España, los Países Bajos, Suecia) pasaron a segundo plano y Polonia quedo eclipsada.

La Revolución Financiera.

Se establece la importancia financiera y de una sustentable base económica entre los principados del Renacimiento. Sin embargo, el más fuerte y continuado impulso a la revolución financiera en Europa fue dado por la guerra. Aunque la diferencia entre las cargas financieras de la época de Felipe II y las de los tiempos de Napoleón era solo de grado, no dejaba por ello de ser bastante notable.

Geopolítica.

Dada la naturaleza competitiva de la política europea del poder, y la fragilidad de las alianzas a lo largo del siglo XVIII, los Estado rivales encontraban circunstancias notablemente diferentes y a veces extremadas variaciones de fortuna entre un conflicto importante y el siguiente. Tratados secretos y revoluciones diplomáticas producían cambiantes conglomerados de poderes en Europa. Esto hacia que se depositaba con gran confianza en la habilidad de los diplomáticos de una nación, por no hablar de la eficacia de sus fuerzas armadas. Todo este término el clima se refiere a que elementos como el clima, las materias primas, la fertilidad de la agricultura y el acceso a las rutas comerciales de un país.

LAS VICTORIAS GUERRERAS 1660-1763.

Este periodo comprende cuando Luis XIV asumió plena dirección del Gobierno Francés en Marzo de 1661, la escena europea era particularmente favorable a un monarca resuelto a imponerle sus opiniones. En el sur España se estaba todavía agotando en el fútil intento de recobrar a Portugal. Por consiguiente resulto a Luis tratar de redondear las fronteras de Francia en las primeras fases de su reinado. Aunque Francia se había comprometido a ayudar a las Provincias Unidas, en realidad representó un pequeño papel en las campañas en el mar y, en cambio, se preparó para una invasión del sur de los Países Bajos, todavía en poder de una debilitada España.

Así mismo nos habla el autor de una serie de acontecimientos históricos de la antigua Europa, en donde vemos la consolidación de un nuevo sistema Geopolítico, como es el caso de la llamada revolución diplomática que se dio en 1756, ya que se puede decir que fue un nuevo barajeo de cartas para el mundo en ese entonces.

LAS VICTORIAS GUERRERAS 1763-1815.

Este apartado nos da una visión  general y muy detallada de los acontecimientos ocurridos durante la fase de guerras en este tiempo mencionado. La guerra de los siete años había ampliado de tal forma la capacidad contributiva y la estructura social de las grandes potencias, que la mayoría de los lideres miraban con ceño una arriesgada política extranjera; la introspección y la reforma tendían a ser la orden del día.

También en Gran Bretaña y en Francia eran los asuntos internos los que ocupaban el centro del escenario. El terrible aumento de la deuda nacional de ambos países condujo a la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos y a reformas administrativas, lo que produjo controversias que agravaron las ya pobres relaciones entre Jorge III y la oposición, y entre la Corona y los parlamentos en Francia.

La Marina francesa fue continuamente acrecentada, a pesar de la necesidad apremiante de economizar, y el pacto de familia con España  fue reforzado de igual manera. Se puede decir que en esta apartado vemos como Gran Bretaña aumenta considerablemente su poderío económico y militar, principalmente naval, y a su vez la concentración de Francia en la guerra con Gran Bretaña, en la guerra que se le denomino de siete años.

De igual manera vemos como la historia de la economía de Francia y de su capacidad para soportar una guerra a gran escala resulta todavía más complicada para los historiadores. Sin embargo podemos decir con certeza que el ritmo de crecimiento económico de Francia fue mucho más lento que el de G. Bretaña.

ESTRATEGIA Y ECONOMIA EN LA ERA INDUSTRIAL.

IV. LA INDUSTRIALIZACION Y LOS EQUILIBRIOS MUNDIALES CAMBIANTES 1815-1885.

Este interesante capítulo nos explica cómo se desarrolló el sistema internacional durante el periodo de más de medio siglo que siguió a la caída de Napoleón, tuvo una desacostumbrada serie de características, algunas meramente temporales, mientras que otras se convirtieron en rasgos permanentes de la edad moderna. La primera fue el continuo y (después de la década de 1840) espectacular crecimiento de una economía mundial integrada, que atrajo a más regiones a un comercio transoceánico  y transcontinental, así como a una red financiera centrada en Europa occidental y en particular en Gran Bretaña.

EL ECLIPSE DEL MUNDO NO EUROPEO.

Este apartado nos refiere a lo que ocurrió en lugares del mundo como India, China, y otras sociedades no europeas, podemos ver como afectaron de sobremanera las pérdidas que tuvieron estos países, podemos decir que fueron dobles, esto es en términos relativos y absolutos. Ya que en ese entonces se caracterizaban por poseer un crecimiento realmente bajo, pocos excedentes en la producción agrícola, una baja renta per cápita. De igual manera podemos ver la proliferación de comerciantes, tejedores y artesanos, las diferencias en lo que se refiere a renta per cápita no eran enormes.

La espectacularidad de estos cambios de equilibrio como consecuencia de la industrialización y la expansión europea queda reflejada en diversos cálculos hechos por estadistas reconocidos. Coincidimos con el autor en que “el impacto del hombre occidental fue, en todos los sentidos, uno de los aspectos más estables de la dinámica del poder mundial en el siglo XIX. A decir verdad las mismas manifestaciones de fuerza y de conquista habían existido desde los tiempos de Cortés, pero ahora se estaba acelerando el rito, en el caso de América. El dominio mundial de Occidente, implícito desde los días de Gama, conocía ahora pocos límites.

¿GRAN BRETAÑA COMO POTENCIA HEGEMÓNICA?

Podemos mencionar que este capítulo se basa en la expansión de principios del siglo XXI, los británicos eran sin duda alguna los ganadores .Entre 1760 y 1830 los dos tercios del crecimiento de la producción industrial de Europa, correspondieron al Reino Unido y su participación en la producción manufacturera mundial paso del 1,9% al 9,5% en los treinta años siguientes la expansión industrial británica elevo aquella cifra hasta el 19,9% a pesar de la difusión de la nueva tecnología en otros países de Occidente.

Gran Bretaña por sí sola, desarrollaba una quinta parte del comercio mundial y dos quintas partes del comercio de productos manufactureros, entre otros aspectos importantes.

LAS POTENCIAS MEDIANAS.

Dentro de lo concerniente al impacto económico y político, en oposición a la relativa grandeza de Europa, el autor nos relata de manera clara como si bien el advenimiento de la paz significo la reanudación del comercio normal y también hizo que los empresarios continentales se percataran de su gran atraso con respecto a Gran Bretaña.

Las condiciones políticas y diplomáticas prevalecientes de la Europa de la Restauración se combinaron también para congelar el statu quo internacional, o al menos permitir alteraciones en pequeña escala. Nos explica como un factor vital de la sumisión de Federico Guillermo en Oelmuetz había sido el conocimiento de que el Zar Ruso apoyaba a Austria en la cuestión alemana. Sin embargo, como tantas otras cosas en la vida, la debilidad estratégica es relativa y, comparados con los del imperio austriaco, los problemas de Prusia no eran quizá tan desalentadores.

LA RESPUESTA ES QUE NINGUNA.

Aquí nos explica el autor como el coste de las guerras francesas “había dejado el imperio financieramente exhausto, con la carga de una fuerte deuda pública y con una masa de papel moneda despreciada. En 1830 la asignación del ejército no equivalía más que al 23% de las rentas totales (en comparación con el 50% de 1817), y en 1848 aquella proporción había bajado hasta el 20%.

En resumidas cuentas, la fuerza armada del imperio austriaco no correspondía en modo alguno a las guerras en que podía verse obligado a luchar. Por último cuando la guerra austro-prusiana, por el dominio de Alemania llego a su punto culminante, ambos rivales manifestaron su mutua preocupación por lo que podía hacer Napoleón III.

LA GUERRA DE CRIMEA Y LA EROSION DEL PODER RUSO.

Aquí vemos con el poder relativo de Rusia empezó a declinar sobre todo durante los decenios de paz internacional y de industrialización que siguieron a 1815, aunque ello no se evidencio plenamente hasta la guerra de Crimea en (1845-1856).

En cambio a nivel económico y tecnologico Rusia estaba perdiendo terreno en de una manera acelerada entre 1815 y 1880 al menos en relacion con otras potencias. Sin embargo no iba perdiendo su poderio economico ya que este iba en aumento. Aunque las bajas totales de la guerra (100,000) no eran conocidas, el primitivo entusiasmo frances por el conflicto se evaporo en seguida. En aquellos días , tambien Napoleón III ansiaba poner fin a la contienda.

LOS ESTADOS UNIDOS Y LA GUERRA CIVIL.

En este apartado el autor nos demuestra como el nivel economico de los Estados Unidos iba en crecimiento, aunado tambien de un crecimiento poblacional y de una gran industrializacion durante la época de la guerra civil que tuvo lugar de 1861-1865, de igual manera vemos como los salarios de los estadounidenses estaban por encima de los Rusos y de los Europeos, poco antes de que estallara la guerra, que de igual manera se le llama Guerra de sesecion.

GUERRAS DE UNIFICACION ALEMANA.

En este apartado nos muestra el autor como se fue desarrollando el conflicto de lo que parecia ser imposible, la unificacion alemana,ya que en ese entonces los asuntos europeos fuesen dominados, por francia aunque de modo artificail. Francia parecía estar fuerte y confiada bajo Napoleón III. Su imperio colonial se extendió por África occidental, Indochina y el Pacífico. El ejército Prusiano no era perfecto y tuvo que pasar por muchas dificultades en el combate real, incluso después de las reformas de la primera mitad de la década de 1860. También a nivel táctico, el ataque frontal (y con muchas bajas) de los guardias prusianos en Gravelotte-Saint Privat, de 1870, demostró una grave estupidez.

Con todo esto podemos definir que La Unificación de Alemania fue un proceso patriótico que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XIX y que culminó con la creación del Imperio Alemán el 18 de enero de 1871.

CONCLUSIONES.

Podemos concluir que a excepción de la guerra de sesesión de los Estados Unidos, el periodo de 1815-1885, no habia sido testigo de ninguna contienda militar duradera y mutuamente agotadora.La guerra de Crimea fue principalmente regional y termino antes de que Gran Bretaña empleara todos sus recursos y las guerras austro-prusiana y franco-prusiana duraron poco, en notable contraste con los conflictos mucho mas duraderos del siglo XVIII.

Las potencias vencidaseran aquellas que habian dejado de adaptarce a la revolucion militar de mediados del siglo XIX, de adquirir nuevas armas, de movilizar y equipar grandes ejércitos, de usar las mejores comunicaciones ofrecidas por el ferrocarril, el barco de vapor y el telégrafo, y que no habían tenido una base industrial productora para sostener a sus fuerzas armadas. La principal beneficiaria de este cambio de medio siglo había sido Gran Bretaña; en términos de poder productivo y de influencia undial alcanzó problablemente su cenit a finales de 1860. Los principales perdedores habian sido las sociedades agrícolas y no industrializadas del mundo extraeuropeo, que no podian resistir los productos industriales ni las incursiones militares de Occidente.